¿Por qué no estoy esperando a que Jesús regrese?

christ-the-redeemer-statue-2632461_640

Keith Giles.

Desde que me convertí en cristiano a la edad de 9 años y le entregué mi corazón a Jesús, me han dicho una y otra vez que Jesús regresará pronto.

Vi esas horribles películas, ya sabes: “Como ladrón en la noche”, “Dejados atrás” y “La agonía del gran planeta Tierra”.

Leí los libros, incluso “88 razones por las que Cristo volverá en 1988” y la secuela, “89 razones por las que Cristo volverá en 1989”, que por cierto era exactamente lo que suena, el mismo libro que el anterior pero con una razón extra (incorrecta).

Recuerdo que cuando era niño me despertaba a media noche, aterrorizado de que Jesús hubiera regresado y me hubiera dejado solo en casa. Me levantaba, me escabullía a la habitación de mis padres y ponía mi oreja en la puerta para ver si podía oírlos respirar y no podía volver a la cama hasta que supiera con certeza que Jesús no me había abandonado.

También he estado involucrado en innumerables conversaciones de sobremesa con familiares y amigos que, después de una larga lista de todo lo que está mal en este mundo, mueven la cabeza y dicen: “Jesús, ven pronto” o “¡Señor, ven y llévanos a casa!”

Quizá puedas identificarte. Tal vez también has escuchado el mismo mantra repetido ad naseum: “¡Jesús vuelve pronto!” o “¡Podría ser hoy!”

Bueno, estoy harto de eso.

A partir de ahora, oficialmente he terminado de estar esperando a que Jesús regrese.

¿Significa eso que no creo en la Segunda Venida de Cristo? No, no lo he hecho. Lo que significa es simplemente esto: no estoy esperando que Jesús regrese y arregle las cosas.

Lo que tengo que comprender es que Jesús no quiere que esperemos a que Él regrese. Quiere que nos ocupemos siendo la luz del mundo y la sal de la tierra. Él quiere que seamos embajadores de Su Reino en nuestra comunidad. Quiere que “seamos Cristo” para las personas que nos rodean y que nunca han visto o escuchado su voz. Él quiere que seamos sus manos y pies para mostrar compasión a las personas que no lo merecen, pero que la necesitan desesperadamente de todos modos, al igual que nosotros.

Tenemos que dejar de estar mirando al cielo por un gran rescate que nos saque de este mundo. Al contrario, necesitamos inclinar la cabeza y orar para que Jesús venga, viva y respire en nosotros ahora mismo. Necesitamos permanecer en Él, y en Él en nosotros, para que podamos dar buenos frutos para Su Reino.

Y si Jesús regresa mañana, que pueda encontrarnos haciendo exactamente lo que Él nos dijo que hiciéramos: amando y sirviendo a los demás como Él nos ha amado.

El Cuerpo de Cristo necesita despertarse, volver a la vida y hacer brillar la luz de Cristo en un mundo oscuro y lastimado que está tan desesperado por esperanza, amor genuino y compasión.

Cristo está viniendo, Cristo ha venido. Él está vivo en cada uno de nosotros, qienes nos hemos entregado a él.

Si sigues sentado allí esperando a que Cristo regrese, podrías ser dejado atrás.

-kg

 

Keith Giles es autor de varios libros, incluyendo “Jesus untangled: crucifying our politics to pledge allegiance to the Lamb” y “The power of weakness”. También es el co-fundador de Pacifist Fight Club y co-anfitrión del podcast Heretic Happy Hour.

Fuente original:

https://www.patheos.com/blogs/keithgiles/2017/12/not-waiting-jesus-return/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s